Campamento de verano El escorial

04 / 09 / 15 Publicado por:  |  Entrevistas, Noticias

Fundación Ambuibérica ha impartido unos Cursos de Primeros Auxilios a los niños y jóvenes que asistieron al Campamento de Verano organizado por Mensajeros de la Paz en San Lorenzo de El Escorial. Estos campamentos son una alternativa de ocio y vacacional para quienes viven en los Hogares que esta organización tiene en la comunidad de… Leer más »

Fundación Ambuibérica ha impartido unos Cursos de Primeros Auxilios a los niños y jóvenes que asistieron al Campamento de Verano organizado por Mensajeros de la Paz en San Lorenzo de El Escorial. Estos campamentos son una alternativa de ocio y vacacional para quienes viven en los Hogares que esta organización tiene en la comunidad de Castilla y León. Esta ha sido la tercera ocasión en que se han organizado y los campamentos se han convertido ya en la actividad estrella del año. Hemos hablado de ello con Susana Rodríguez López, directora de Mensajeros de la Paz en Castilla y León. P: ¿Cómo surgió la idea de organizar el campamento de San Lorenzo del Escorial? R: La idea del campamento surgió en el año 2013 para ofrecer ocio y estancia vacacional a niños, niñas, adolescentes y jóvenes que viven en nuestros Hogares en la comunidad de Castilla y León, con el objetivo de estimular y desarrollar las capacidades que el ocio satisfactorio nos proporciona a todos. Este campamento nos permitía agrupar en un mismo escenario y fecha al conjunto de la comunidad, sin que cada Hogar tuviera que hacerlo de modo independiente. Queríamos una solución duradera y encontramos lo que buscábamos en el Escorial. Tras varias gestiones y, por supuesto, con la ayuda imparable del Padre Ángel, conseguimos la cesión de uso de estas instalaciones. P: ¿Qué características queríais imprimir a esta iniciativa? R: Queríamos que fuera un espacio para el intercambio de experiencias y un buen pretexto para llevar a cabo de manera lúdica y pedagógica el desarrollo de diferentes actividades. Con un fuerte énfasis en que el campamento fuese recreativo, lúdico y un espacio de vacaciones para los niños, niñas, adolescentes y jóvenes en situación de vulnerabilidad social, aprovechando los elementos naturales y las posibilidades del entorno. P: ¿Quiénes acuden a este campamento? R: El campamento está dirigido a niños, niñas y adolescentes, de entre 3 y 17 años que, debido a problemas diversos originados por su situación familiar, viven en los Hogares de Mensajeros de la Paz en la comunidad de Castilla y León. Nuestra labor es ofrecer a esos niños y jóvenes en situaciones especiales un ambiente familiar alternativo en el que se conjugan la calidez y la profesionalidad para desarrollar su integración social. P: ¿Cómo ha discurrido la actividad este año? R: El campamento tiene lugar en la primera quincena del mes de agosto; este año, concretamente, entre el 3 y el 17 de agosto. Utilizamos las instalaciones que la entidad tiene en esta localidad madrileña, con dos edificios, con 20 plazas de capacidad en cada uno de ellos, un amplio patio, zonas ajardinadas y un comedor para sesenta comensales. Este año es el tercero que celebramos y han participado 39 niños, niñas y jóvenes, algunos de ellos con discapacidad física y/o mental, procedentes de distintas provincias: Ávila, Burgos, Palencia y Valladolid. El equipo de monitores está integrado por nueve personas: ocho monitores y el coordinador del campamento. P: ¿Qué tipo de actividades habéis realizado? R: Muy variadas: actividades deportivas; relacionadas con las manualidades, con el dibujo y la pintura; con la música y la danza, de manera que aprenden canciones y realizan distintas coreografías. También tenemos teatro, con el consiguiente aprendizaje creativo a través de la interpretación; literatura y lecturas; cuentacuentos; visionado de películas...Todo se desarrolla con una reflexión y una valoración crítica. Además, también hacemos un reconocimiento del entorno mediante excursiones, paseos, marchas... P: Cada año elegís un tema como motivo del campamento… R: Tras el resultado satisfactorio de los años anteriores y como cualquier actividad que se va consolidando en el tiempo, vamos introduciendo mejoras. El campamento es la actividad estrella del año y de la que los niños que han participado en las ediciones anteriores conservan buenos recuerdos. Este año, la temática elegida ha sido “El Circo”. Todas las actividades estaban interrelacionadas con el tema, así como la organización de los grupos y la decoración de los espacios. P: Y este año, por primera vez, se han impartido cursos de primeros auxilios, a cargo de la Fundación Ambuibérica. ¿Cómo ha sido la acogida? R: El día 4 de agosto tuvimos el placer de recibir la visita especial de técnicos de Ambuibérica que desarrollaron una actividad de primeros auxilios dirigida a los niños. Les contaron, explicaron y enseñaron algunas técnicas de primeros auxilios, ante lo que los niños se mostraron ilusionados por poder aprender y, sobre todo, compartir este tiempo con los profesionales que les han visitado. P: ¿Quiénes participaron en los cursos? R: En la actividad estuvieron niños, niñas y jóvenes, de entre 2 y 17 años. El mayor interés y participación fue a partir de los mayores de 7 años, en las actividades manipulativas; esto es, dibujar y pintar los recortables de las ambulancias. Los mayores de 12 años se interesaron por las actividades prácticas. P: ¿Qué fue lo que más les gustó? R: Sin duda, practicar la maniobra de reanimación RCP. Ponerse delante del resto de compañeros y poner en práctica lo que los compañeros de Ambuibérica les habían enseñado. En estas maniobras de reanimación participaron dos de los menores con limitaciones físicas y psíquicas, demostrando que las cosas las hace quien quiere y con voluntad. P: ¿Alguna anécdota? R: Les llamo mucho la atención la explicación de que el número de urgencias 112 debe de ser expresado como “uno, uno, dos”. Al principio no entendían el motivo, aunque lo comprendieron al explicarles que los más pequeños pueden reconocer los números “uno” y “dos”, pero no el “ciento doce” y que eso puede salvarnos la vida. Les impactó y les quedó grabada la importancia de este servicio. Pero sin duda, lo que más les gustó a todos fueron las ropas de trabajo que llevaban los técnicos de Ambuibérica. Deseo resaltar el cariño y la forma de actuar de los profesionales que nos acompañaron durante toda la jornada con todos los niños y niñas, sobre todo con los más pequeños del grupo.