17 / 09 / 13 Publicado por:  |  Noticias

Dionisio Garay llevaba tres años en el paro, tras una vida laboral vinculada al gremio de la construcción, uno de los sectores más afectados por la crisis económica. Ante esta perspectiva, Dionisio, natural de la localidad vizcaína de Baracaldo y padre de una hija de quince años, decidió buscar otras oportunidades y cambiar radicalmente de… Leer más »

Dionisio Garay llevaba tres años en el paro, tras una vida laboral vinculada al gremio de la construcción, uno de los sectores más afectados por la crisis económica. Ante esta perspectiva, Dionisio, natural de la localidad vizcaína de Baracaldo y padre de una hija de quince años, decidió buscar otras oportunidades y cambiar radicalmente de actividad para labrarse un futuro profesional. Hizo el curso de Técnico en Emergencias Sanitarias en el Instituto de Enseñanza de Formación Profesional Superior Fadura y hoy es uno de los trabajadores del Grupo Ambuibérica en Vizcaya. Para Dionisio, este cambio de actividad laboral ha supuesto un giro radical en su vida, al descubrir una nueva profesión que le ha “enganchado”, según confiesa. Dionisio Garay. Técnico en Emergencias Sanitarias:  

“La gente a la que asistimos en una emergencia es, por lo general, muy agradecida”

      P: Después de trabajar en la construcción y de estar en el paro, decidiste obtener el título de Técnico en Emergencias Sanitarias. ¿Cómo fue la formación? R: El primer año se estudia todo lo que es útil para la asistencia y, en el segundo curso, el programa se centra más en temas de logística. Yo hubiera añadido más tiempo de prácticas en la UVI y en el centro coordinador. El trabajo es muy bonito y aprendes muchísimo junto a un médico. Yo hice las prácticas en una base en San Ignacio, en Bilbao. A mí me gustó mucho y la profesión me enganchó.   P: ¿Qué es lo que más te gusta de tu trabajo? R: Te diría que la gente a la que asistimos en una emergencia, por lo agradecida que es. Lo más agradecido es la sonrisa de un niño cuando le llevamos en la ambulancia. A veces, suelen estar asustados y yo intento tranquilizarles y hacer bromas, hasta conseguir que sonrían.   P: ¿Cuándo comenzaste a trabajar en Ambuibérica? R: Entré a trabajar en Ambuibérica el mismo día en el que les hice llegar mi Curriculum.  Ahora, mi prioridad es adquirir más experiencia. Estoy muy a gusto, porque es un trabajo que engancha y, como digo, la gente, en su mayoría, es muy agradecida.   P: ¿Cómo empieza una jornada laboral habitual para tí? R: La jornada comienza a las 9 de la mañana, con una primera revisión de la célula sanitaria para comprobar si está todo preparado, con el correspondiente registro de todo el material que tiene que ir en la ambulancia. Una vez completado el registro, hay que permanecer atento al talkie para recibir la llamada de cualquier emergencia. P: ¿Qué sucede cuando se recibe la primera llamada? R: Cuando recibimos una llamada desde el centro de coordinación, nos desplazamos de inmediato. Mi vehículo es de emergencias, no de urgencias, por lo que vamos el conductor de la ambulancia y el técnico sanitario; los médicos se desplazan en las UVI móviles. Cuando llegamos al punto de actuación  marcamos el estado y hacemos una primera valoración; esto es, miramos las constantes vitales de la persona, tomamos anotaciones y escuchamos a los testigos de lo sucedido, cuando los hay.