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21 / 01 / 15 Publicado por:  |  Entrevistas, Noticias

María Ascensión Martín es la mano derecha del Director General del Grupo Ambuibérica. Licenciada en Derecho, esta vallisoletana de 46 años es la persona encargada de mantener engrasada la empresa. Lo mismo la encontramos coordinando al equipo directivo como negociando con los sindicatos los convenios de empresa.   P: En poco tiempo, Ambuibérica se ha… Leer más »

María Ascensión Martín es la mano derecha del Director General del Grupo Ambuibérica. Licenciada en Derecho, esta vallisoletana de 46 años es la persona encargada de mantener engrasada la empresa. Lo mismo la encontramos coordinando al equipo directivo como negociando con los sindicatos los convenios de empresa.   P: En poco tiempo, Ambuibérica se ha convertido en una empresa de 3.000 trabajadores. Y sigue creciendo... ¿Se imaginaba usted esto cuándo comenzó a trabajar aquí? R: Siempre he tenido confianza en que el trabajo realizado de manera profesional y en equipo iba a dar sus frutos y que la marcha de la empresa iba a ser excelente, pero es cierto que 3.000 trabajadores son muchos y que si nos remontamos al inicio, cuando Ambulancias Valladolid y Centro de Ambulancias Arturo tenían 70 empleados era difícil imaginar esta evolución.   P: ¿Cómo es su día a día en la oficina? R: Me levantó a las 6:30 para estar en la oficina a las 08:00. Aunque cuando salgo de viaje, el horario de salida de la oficina puede variar desde las 05:00 de la mañana en adelante. En un día normal, llego a la oficina y repasó con Carlos Magdaleno los temas pendientes. A continuación, cuadramos la agenda entre Carlos, Sonia Magdaleno y yo. A las nueve, todos los integrantes del comité de dirección hablamos mientras tomamos un café en el office y luego, empiezo con el trabajo de despacho: revisar el correo electrónico, devolver las llamadas pendientes... He de atender a los diferentes departamentos que quieren tratar algún teme en concreto y que ya se lo han avanzado a Sonia Trevejo. También mantengo reuniones frecuentes con Abel, responsable del Servicio programado; con Rocío, responsable del Servicio de Urgencia o con Silvia, responsable de la Gestión laboral, para comentar los asuntos que van surgiendo; comento con Sonia Magdaleno los asuntos de la Fundación….   P: ¿Y cuando trabaja fuera? R: Cuando salgo fuera, por ejemplo, a otras provincias para celebrar reuniones con los comités de empresa, aprovechamos el viaje para trabajar. Para estos viajes utilizamos una furgoneta y viajamos juntos los miembros de los diferentes departamentos que intervienen en la reunión. Aprovechamos esos viajes para hacer equipo, para comentar la reunión y para comer juntos.   P: De todas sus responsabilidades, ¿Cuál es la más gratificante? R: La verdad es que hay muchas que son gratificantes. Por ejemplo, la contratación de personas con discapacidad, por su buen hacer y por el buen ambiente que generan. Hay otras muchas cosas: la firma de un convenio colectivo, por lo que supone de tranquilidad laboral; la profesionalidad y especialización de los diferentes departamentos de la empresa en la gestión del día a día; las felicitaciones que, por ejemplo, recibo por whatsapp por la buena asistencia del Gabinete de Atención Psicológica en alguna situación complicada para algún trabajador…   P: Cada día hay más mujeres conductoras de ambulancia, ¿Tiene usted algo que ver con ello? R: Lo cierto es que se debe a ellas mismas. Cuando empecé a trabajar apenas había mujeres en este sector. La mayoría eran hombres, pero no porque hubiera reparo en contratar mujeres, sino porque no había solicitudes para técnico o conductora de ambulancia; sólo para administrativas, telefonistas... Ahora llevamos unos años en los que la tendencia ha cambiado y nos llegan muchos currículos de mujeres para ser técnicos de ambulancia. Podemos observar esta tendencia en el Instituto Virgen de San Lorenzo, en el que más de la mitad de los alumnos son mujeres.   P: Por cierto, ¿Ha conducido usted alguna vez una ambulancia? R: Sí. En los años de universidad, fui voluntaria en Cruz Roja y aproveché aquello para realizar un curso de Primeros Auxilios, de Mecánica y me examiné del BTP. Estando en Cruz Roja, conduje una ambulancia en alguna ocasión. Y también posteriormente, cuando empecé a trabajar en Ambulancias Arturo y me recogía Jorge Frechilla, con una ambulancia Mercedes Supra, y me dejaba conducir el vehículo hasta la oficina. Se trataba de una ambulancia automática y, la verdad, me hacía mucha ilusión.   P: ¿Qué retos se ha fijado para los próximos meses? R: Me gustaría fijar un día a la semana, quizás el viernes, para recibir a aquellos trabajadores que lo deseen, con la finalidad de acercar más la empresa a los trabajadores: que nos conozcamos personalmente y que ellos vean cuál es nuestro trabajo diario. Entre los retos próximos también está la renovación de los convenios colectivos cuya vigencia concluye; buscar los perfiles adecuados para afrontar nuevos proyectos; impulsar la contratación de personas con discapacidad; promocionar la Fundación Ambuibérica en causas humanitarias… en fin, hay muchísimos proyectos para realizar.   P: ¿Alguna cuestión en el tintero, antes de finalizar esta entrevista? R: Me gustaría aprovechar esta ocasión para agradecer a todos los empleados el trabajo que realizan. En numerosas ocasiones, gente anónima me hace llegar mensajes, como por ejemplo, “Ayer fueron a buscar a mi padre y debo felicitaros, porque fue una gente estupenda, agradable, y le trataron con mucho cuidado….”. Ese tipo de felicitaciones siempre son un motivo de alegría. La imagen de la empresa es la que muestran nuestros trabajadores; es a ellos a quién más se les ve y a ellos se lo debemos agradecer.