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11 / 03 / 15 Publicado por:  |  Entrevistas, Noticias

Manel Chacón Sojo, 39 años, es técnico en emergencias sanitarias y lleva trabajando en el sector desde que tenía 17 años, primero en Barcelona y luego, en Aragón. Desde el año 2000 trabaja en la base de Castejón de Sos, que se encuentra en el valle de Benasque, en pleno pirineo oscense. Manel conduce una… Leer más »

Manel Chacón Sojo, 39 años, es técnico en emergencias sanitarias y lleva trabajando en el sector desde que tenía 17 años, primero en Barcelona y luego, en Aragón. Desde el año 2000 trabaja en la base de Castejón de Sos, que se encuentra en el valle de Benasque, en pleno pirineo oscense. Manel conduce una unidad asistencial del Tipo B (SVB) y realizas todas las urgencias que surgen en el Valle, con traslados a los dos hospitales de referencia que tiene asignados: Barbastro y Viella, en el Valle de Arán.   P: Trabajas en una zona alta de montaña, ¿hay un perfil habitual en las personas que trasladas? R: Atendemos las urgencias y no hay un único perfil que englobe a las personas que trasladamos. Estamos en una zona de alta montaña y turística, donde se realizan deportes de esquí, escalada, parapente, montañismo, puenting, raftting, descenso de barrancos, BTT... y nosotros realizamos todo tipo de servicios.   P: Además de deportistas y visitantes, ¿qué relación mantenéis con los vecinos del valle? R: Normalmente, el vínculo con los vecinos del valle se crea por la convivencia en el día a día. Por eso es normal que cuando trasladamos a alguien de la zona, a quien conocemos, exista algo más de confianza con esa persona.   P: ¿Quién te acompaña en este trabajo? R: Comparto la jornada habitualmente con mi compañera Verónica, pero también hay días en que trabajo con Jorge. Ambos son dos grandes profesionales, que desempeñan una gran labor. Empezamos la jornada en torno a las 9.00 horas.   P: ¿Y cómo es esa jornada? R: El día a día es imprevisible. Comenzamos a las nueve de la mañana con las tareas de limpieza y revisión del vehículo, la parte mecánica, la cédula asistencial y reponemos algo, si hace falta. Luego, ponemos el coche en marcha durante unos minutos para calentar el motor y rascamos los cristales cuando están helados, ya que las noches son muy frías. Sobre las 9,30 horas, más o menos, tenemos ya todo preparado para lo que pueda surgir.   P: La nieve complica las condiciones de trabajo... R: En el entorno en el que trabajo hay muchas precipitaciones en forma de nieve en invierno. Pasamos muchos días enteros con temperaturas por debajo de los cero grados. Y si esa noche ha nevado mucho, tenemos que quitar la nieve y liberar los accesos.   P:¿Tiene alguna característica especial vuestra ambulancia? R: El vehículo que utilizo es una ambulancia dotada de un sistema con tracción a las cuatro ruedas, con la opción de conexión manual o automática, según la necesidad del terreno o de las condiciones meteorológicas. También lleva un sistema de calefacción estática y ruedas de nieve en periodo invernal.   P: ¿Y ello requiere alguna atención especial? R: La atención especial que tenemos que tener con el vehículo es controlar el estado de las ruedas. En invierno, llevamos neumáticos especiales para la nieve y el hielo y han de estar en perfecto estado. También hay que preocuparse por que las baterías de la ambulancia estén siempre cargadas o que la ambulancia está conectada a la red eléctrica, ya que la unidad está dotada de una calefacción estática para evitar la congelación del material y las medicaciones. Todo tiene que estar a una temperatura óptima en todo momento para el traslado de enfermos o accidentados.