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16 / 03 / 15 Publicado por:  |  Entrevistas, Noticias

Daimiel fue el escenario durante la semana pasada de un gran simulacro de emergencia ante una catástrofe química. El simulacro, dirigido por la Unidad Militar de Emergencias, comenzó en la madrugada del lunes y se prolongó hasta la noche del jueves. Grupo Ambuibérica aportó una docena de ambulancias a los ejercicios desplegados tras un supuesto… Leer más »

Daimiel fue el escenario durante la semana pasada de un gran simulacro de emergencia ante una catástrofe química. El simulacro, dirigido por la Unidad Militar de Emergencias, comenzó en la madrugada del lunes y se prolongó hasta la noche del jueves. Grupo Ambuibérica aportó una docena de ambulancias a los ejercicios desplegados tras un supuesto accidente en una empresa química que elevó la alerta a su grado máximo, según nos cuenta José Meco, responsable de Grupo Ambuibérica en este simulacro.   P: ¿Por qué se eligió Ciudad Real para realizar un simulacro de esta magnitud? R: Por la diversidad de escenarios que podían desplegarse en una misma zona. Esta ha sido la primera vez que se realiza un simulacro de estas dimensiones en España, con unos ejercicios en los que han participado alrededor de 3.000 personas.   P: ¿Cómo ha participado Ambuibérica en el simulacro? R: Ambuibérica presta servicio de transporte sanitario en Ciudad Real, donde tiene desplegadas más de 200 ambulancias. Nosotros hemos aportado una docena de ambulancias a este simulacro y nuestra participación ha consistido en la evacuación de personas que estaban heridas en diversos escenarios. La actuación y disposición de los técnicos de Grupo Ambuibérica que han participado en los ejercicios ha sido encomiable.   P: Se ha simulado un gran catástrofe... R: Sí. Una catástrofe de Nivel 3, que es la máxima alerta existente en España en caso de catástrofe. En nuestros ejercicios hemos actuado siempre bajo el mando del Centro Operativo 112 Móvil, que estaba ubicado en la zona del siniestro. Se trataba de actuar en los puntos más calientes del suceso y, siempre, después de garantizar la seguridad de la tripulación de la ambulancia.   P: Al tratarse de un accidente que afecta a una planta química, la situación sería más complicada... R: Así es. Es muy complicado, porque una contaminación bioquímica, como la planteada, afecta a mucha población en muy poco espacio de tiempo. Esto es difícil de plasmar en un simulacro. La UME, la Unidad Militar de Emergencia, tiene medios para hacer frente a una situación de estas características.   P: ¿Cuáles son esos medios? R: El grupo de descontaminan bioquímica de la UME cuenta con 150 militares expertos en la materia, además de la Brigada Médica. Disponen de equipos de descontaminación, tanto para personas como para vehículos. Te voy a dar un dato: utilizando tan sólo una galería de las de que dispone, la UME puede descontaminar de agentes bioquímicos a 150 personas, cada 15 minutos.   P: ¿Qué valoración haces como balance de este simulacro? R: Muy buena. Estos ejercicios ayudan mucho a corregir posibles errores o actuaciones del personal sanitario participante. Los simulacros son fundamentales para actuar correctamente en el caso de que se produjera una catástrofe real y, fundamentalmente, nos conciencian para asumir y entender la importancia de la cadena de mando, que es fundamental en este tipo de catástrofes.   P: No quisiera ser agorero, pero ¿que deberíamos si la situación fuese real? R: Según nos indica la UME, debemos confinarnos en el domicilio, cerrar las ventanas y seguir en todo momento las órdenes que den las autoridades a la población.