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01 / 04 / 15 Publicado por:  |  Entrevistas, Noticias

A finales del pasado mes de febrero, la ONG “Amigos de Gambia” presentó en Medina del Campo la ambulancia que Grupo Ambuibérica donó a esta asociación, con destino al país africano. La ambulancia ya está en Sanyang, una localidad de 15.000 habitantes y sin transporte médico, situada a 15 kilómetros de la capital. Hablamos con… Leer más »

A finales del pasado mes de febrero, la ONG "Amigos de Gambia" presentó en Medina del Campo la ambulancia que Grupo Ambuibérica donó a esta asociación, con destino al país africano. La ambulancia ya está en Sanyang, una localidad de 15.000 habitantes y sin transporte médico, situada a 15 kilómetros de la capital. Hablamos con José Luis Flores, fundador de Amigos de Gambia.   P: ¿Cómo ha sido recibida en Gambia la ambulancia donada por Grupo Ambuibérica? R: Con un gran acto de presentación, que duro casi tres horas y al que acudieron la secretaria del ministro de Sanidad, diputados, alcaldes de varias poblaciones, la embajadora de España en Gambia, representantes de varias asociaciones y medios de comunicación, prensa, radio y televisión. Hubo muchos discursos y el acto se prolongó durante tres horas. La secretaria del ministro gambiano afirmó que Sanyang cuenta con la mejor ambulancia de toda Gambia.   P: ¿Qué servicios cubrirá esta ambulancia ? R: La ambulancia se ha donado al hospital de Sanyang, a 40 minutos de la capital Banjul. Atenderá servicios de urgencia en la provincia y traslados urgentes a hospitales de Banjul, Serrekunda y Brikama. También atenderá a los pescadores de Sanyang y Tanji, que son los que capturan el 75 % de la pesca de todo el país. Dará cobertura a 170.000 personas, que carecían de ambulancia para los traslados urgentes.   P: ¿Cómo surgió la idea de crear esta asociación? R: Amigos de Gambia se creó tras un viaje de turismo que realizamos mi mujer y yo en noviembre de 2009. A Gambia le llaman “La sonrisa de África”, pero nosotros pudimos constatar sus grandes necesidades: la mayoría de las familias viven en cabañas de entre15 y 20 m2 y para sobrevivir se juntan varias familias y hacen una única comida al día, a base de arroz y una salsa de cacahuete. El salario de un mes son 1.200 dalasis y un saco de arroz de 50 kilos cuesta 1.100 dalasis. El trabajo en el campo de las mujeres aporta algún ingreso extra para paliar la situación.   P: Y decidisteis ayudarles... R: En marzo de 2010 volvimos a Gambia, con una ayuda de 1.800 euros, para crear un taller de costura y bordado para enseñar a los niños y niñas que dejan la escuela, y con 8 maletas llena de ropa, calzado, medicina y algo de material escolar. Y al año siguiente, en febrero de 2011, volvimos de nuevo, para reconstruir una escuela en la aldea de Kabokor, cuyo tejado y parte de las paredes habían sido derruidas por las lluvias.   P: Así, año tras año... R: Sí. En abril del 2012 fuimos un grupo de 20 personas para poner en marcha un cooperativa avícola para 7 familias y para construir un aula en Sanyang. Llevamos 4 palets, con 1.200 kilos de ayuda de todo tipo. En febrero de 2013 llevamos el primer contenedor, de 12 metros de largo, con casi 50.000 kilos de ropa, calzado, juguetes, material deportivo, material escolar (1.100 mochilas, lápices, gomas, sacapuntas, cuadernos...), medicinas y material de hospital, colchones... El año pasado, en abril, viajamos 34 personas, con un segundo contenedor, de las mismas características que el anterior. Y en febrero de este año, 25 personas hemos llevado el tercer contenedor y la ambulancia donada por Ambuibérica, que ha debido recorrer 4.500 kilómetros para llegar a su destino.   P: ¿Cómo conseguís sufragar los gastos? R: Todas las personas que vamos a Gambia pagamos con nuestro dinero, tanto el vuelo como la estancia en Gambia. Para sufragar los gastos de los envíos y de las construcciones, en 2010 comenzamos a realizar galas y conciertos en diferentes localidades para recaudar dinero y la empresa Traducciones Montero, de Brunete, en Madrid, nos ha hecho una donación de 2.500 euros, sin los que no hubiéramos podido haber frente a los gastos. En la actualidad, contamos con la colaboración de medio centenar de personas, aunque no se paga cuota alguna. Las personas que viajan a Gambia suelen asumir los gastos extra que, inevitablemente, se producen.   P: ¿Cuáles son vuestros proyectos más inmediatos? R: Empezar la recogida de todo tipo de material para llenar el cuarto contenedor y realizar galas y conciertos para obtener fondos. Y, sobre todo, conseguir arreglar el hospital de Sanyang, que está muy viejo, con instalaciones y equipamientos viejísimos: hay que pintar, llevar camas, sábanas...   P: ¿Qué os da Gambia? R: Queremos a Gambia por sus gentes, por sus niños, por todo el amor y cariño que nos dan, pero, sobre todo, porque nos enseñan que son mucho mas felices que nosotros sin tener nada. Nosotros llevamos 50.000 kilos de cosas, pero traemos 50.000 sonrisas, abrazos y la felicidad de saber que aportamos un granito de arena en ese desierto llamado Gambia