Joaquin Carro

12 / 02 / 16 Publicado por:  |  Entrevistas, Noticias

Cuando se lleva un tiempo trabajando en una zona rural, no muy densa en población o algo alejada de los centros urbanos, resulta habitual conocer a muchos de los pacientes que traladamos en nuestra ambulancia. Se crea un vínculo, mayor aún cuando el técnico en emergencias sanitarias es de la zona o vive en ella…. Leer más »

Cuando se lleva un tiempo trabajando en una zona rural, no muy densa en población o algo alejada de los centros urbanos, resulta habitual conocer a muchos de los pacientes que traladamos en nuestra ambulancia. Se crea un vínculo, mayor aún cuando el técnico en emergencias sanitarias es de la zona o vive en ella. Así le sucede, por ejemplo, a Joaquín Carro, conductor de SVB en Tábara, provincia de Zamora. P: Cuéntanos algo sobre tí... R: Tengo 39 años, estoy casado y tengo dos niños. Llevo en el mundo de las ambulancias desde junio de 1998 y en Ambuibérica, desde 2001, en que empezó a trabajar en Zamora. Antes de trabajar en ambulancias, estuve cuatro años en el ejército profesional, durante los cuales desarrollé dos misiones en Bosnia, en la guerra de los Balcanes. P: ¿Te gusta tu trabajo actual? R: Tengo un trabajo que me satisface y del que estoy orgulloso, porque siento que de verdad ayudamos a la gente. Conduzco un Servicio Vital Básico en Tábara, Zamora. P: ¿Qué perfil de pacientes trasladáis? R: Normalmente, los pacientes que trasladamos son personas mayores, con las patologías propias de su edad. Algo lógico, ya que en esta zona la población está muy envejecida. P: ¿Cómo es el vínculo que se establece con esos pacientes? R: Muy cercano. Yo soy de la zona donde trabajo y suelo conocer a muchos de los pacientes que trasladamos. Además, al llevar tantos años y haber trabajado en el Secundario, es fácil volver a coincidir con pacientes y con familiares que has llevado a otros tratamientos. P: ¿Y el vínculo con los compañeros? R: Me acompaña un técnico y el vínculo con los compañeros es muy importante, pues pasamos muchas horas juntos. Llevarse bien hace que trabajemos mejor y más a gusto, y eso repercute en el trabajo. P: ¿Cómo es una jornada habitual de trabajo? R: Nuestras jornadas son de 24 horas y hay de todo: días tranquilos y otros, más movidos. En verano, la población aumenta en esta zona y, por lo tanto, aumentan los incidentes y sus características. P: En verano más gente y en invierno, el clima... R: La verdad es que sí, porque estamos en una zona donde las heladas son fuertes y la niebla puede permanecer una semana seguida, sin desaparecer, y eso complica la circulación. Además, todos los años tenemos alguna nevada. P: ¿Recuerdas alguna intervención que te haya impresionado? R: Podría destacarte unas cuantas. Te marcan los casos en los que hay niños implicados o personas cercanas a ti y, por desgracia, me han tocado unos cuantos en todos estos años.