jesus_abia

28 / 01 / 15 Publicado por:  |  Entrevistas, Noticias

Recibir y clasificar correctamente una llamada de auxilio es fundamental en un Servicio de Emergencias. Como lo es coordinar eficazmente los recursos, tanto humanos como materiales; actualizar permanentemente los conocimientos de todos los colectivos profesionales que intervienen en estas tareas; mejorar permanente el parque móvil e implementar las innovaciones tecnológicas de un modo continuado. En… Leer más »

Recibir y clasificar correctamente una llamada de auxilio es fundamental en un Servicio de Emergencias. Como lo es coordinar eficazmente los recursos, tanto humanos como materiales; actualizar permanentemente los conocimientos de todos los colectivos profesionales que intervienen en estas tareas; mejorar permanente el parque móvil e implementar las innovaciones tecnológicas de un modo continuado. En definitiva, conseguir “que toda la maquinaria que integra el servicio esté perfectamente engrasada”. Así lo entiende Jesús Abia, máximo responsable de las Emergencias Sanitarias de Castilla y León.   P: ¿Cuántos servicios de Emergencias atienden al año en Castilla y León? R: Anualmente se reciben en el Centro Coordinador de Emergencias Sanitarias más de 370.000 llamadas; algo más de 1.000 diarias. De todas estas llamadas, más de 200.000 requieren atención sanitaria y nuestros recursos móviles resuelven 180.000 casos. Movilizamos más de 150.000 recursos con soportes vitales básicos; 32.000, con soportes vitales avanzados y más de 1.000, con actuaciones con los helicópteros.   P: ¿Qué opinión tiene la población castellano-leonesa del Servicio de Emergencias? R: Es un servicio muy bien valorado por la población castellano-leonesa, que lo considera imprescindible. Para mí, como máximo responsable del servicio, es muy grato comprobar que cada uno de los servicios sanitarios que realiza Emergencias Sanitarias de Castilla y León responde, prácticamente siempre, a lo que el paciente o la familia del paciente espera de este servicio. Es muy gratificante saber de antemano que cuando hay una emergencia se va a dar una respuesta con absoluta garantía, en el tiempo y en el lugar adecuado, ya que esto significa que toda la maquinaria que forma parte de este servicio está perfectamente engrasada.   P: ¿En qué ha cambiado el Servicio en los últimos tiempos? R: Desde el principio, la intención de esta Gerencia ha sido mejorar cada una de las bases donde se encuentran las Unidades de Transporte. Nuestro deseo ha sido que todos los profesionales estén perfectamente actualizados en los conocimientos necesarios para su buen desempeño, así como la permanente mejora de los vehículos, con la correspondiente adaptación tecnológica. Otro hecho significativo ha sido poder incrementar y mejorar la coordinación con los servicios de Atención Primaria y de los Hospitales. Yo creo que cualquier ciudadano de Castilla y León ha podido observar incluso un cambio en la imagen.   P: ¿Cuáles son las claves para el buen funcionamiento de un Servicio de Emergencias? R: La recepción y clasificación de las llamadas entrantes es prioritaria. Para resolverlo es preciso un personal muy entrenado, capaz de discriminar cada uno de los incidentes con la celeridad suficiente y con una rápida y certera capacidad de aproximación a un diagnóstico. La coordinación de los recursos, también es materia prioritaria en este servicio; esto significa buscar la máxima aproximación y coordinación con el resto de servicios sanitarios y no sanitarios: Atención Primaria, Hospitales, Fuerzas de Orden Público, Bomberos, etc.   P: Los avances tecnológicos facilitan la labor y permiten actuar más rápido... R: Por eso es imprescindible disponer de una potente plataforma tecnológica, capaz de reconocer en el instante aquellos recursos disponibles más próximos a la localización del incidente y activar así las unidades que pueden actuar en el menor tiempo posible. Uno de los retos que tenemos planteados es poder seguir con esta mejora tecnológica. Necesitamos disponer de redes informáticas embarcadas, algo que no está exento de dificultades, pero que nos aportará datos importantes para atender mejor a nuestros pacientes.   P: ¿El tiempo de respuesta es lo más importante en un Servicio de Emergencias? R: El tiempo que se tarda en atender a un paciente está ligado a la atención sanitaria que se le debe prestar. Gran parte de los incidentes atendidos por nuestro servicio ven mejorado su resultado cuando el tiempo de respuesta ha sido adecuado a la patología presentada, como puede ser en el caso de infartos, paradas cardiorrespiratorias, ictus o traumas graves, por citar algunos, donde ese tiempo es vital. En otros casos, la atención no sólo es la que se presta en el momento del incidente, sino todo lo que se precisa para mantener correctamente el conjunto de unidades que intervienen en el proceso de atención: desde la recepción de llamadas, hasta el mantenimiento de vehículos y del propio material diagnóstico y electromédico.   P: La maquinaria bien engrasada, a la que se refería anteriormente, ¿no? R: Para prestar la atención sanitaria más correcta en casos de emergencia es indispensable un estricto control de calidad de todos sus componentes antes de que suceda el incidente. De todos los medios: materiales y humanos. Por eso es fundamental el oportuno adiestramiento de todos los profesionales implicados: gestores de recursos, médicos y enfermeros reguladores, técnicos de transporte sanitario y los médicos y enfermeros de las Unidades de Soporte Vital Avanzado. La formación de los profesionales se encuentra entre las prioridades de la gerencia. Una formación que tratamos de adaptar a las necesidades que requieren cada uno de los incidentes que vamos a atender.   P: Antes de finalizar, ¿cree que su experiencia anterior como médico le ha servido en esta nueva etapa? R: No sólo esa práctica, sino todas las experiencias anteriores. Primero fui médico, con ejercicio clínico, y posteriormente, Director en Atención Primaria; dos experiencias que han permitido que la gestión en Emergencias Sanitarias sea mucho más coherente con la estrategia de la atención a pacientes en situación de Emergencia y de riesgo vital, donde la coordinación con otros servicios es tremendamente importante. Por mi experiencia durante los veinte años de ejercicio clínico en esta Comunidad he podido contrastar que los cuadros clínicos que tuve que atender entonces son los mismos que atiende este Servicio de Emergencias. Y el hecho de haber tenido la responsabilidad en Atención Primaria durante otros diez años me ha permitido conocer los supuestos en los que también debe implicarse Emergencias, con los mismos pacientes, haciendo posible una atención longitudinal.