17 / 10 / 13 Publicado por:  |  General, Noticias

Ayer se celebró en toda Europa el “Día de la Concienciación de la Parada Cardíaca”, una jornada de sensibilización para informar y educar sobre el modo en que se debe actuar ante una parada cardíaca. Grupo Ambuibérica participó en este día internacional con la instalación de un Puesto Médico Avanzado en la Plaza Mayor, de… Leer más »

Ayer se celebró en toda Europa el “Día de la Concienciación de la Parada Cardíaca”, una jornada de sensibilización para informar y educar sobre el modo en que se debe actuar ante una parada cardíaca. Grupo Ambuibérica participó en este día internacional con la instalación de un Puesto Médico Avanzado en la Plaza Mayor, de Valladolid. En ese lugar,  instructores titulados y técnicos en emergencias sanitarias ofrecieron a los transeúntes información y demostraciones prácticas sobre el modo de actuar ante estos casos. La iniciativa fue coordinada por el doctor Juan López Messa, quien afirma que “lo único equivocado ante una parada cardíaca es no hacer nada”. Hemos hablado sobre ello con el doctor López Messa, uno de los grandes especialistas españoles en la materia. Juan López Messa. Doctor en Medicina y Jefe de Servicio de Cuidados Intensivos del Complejo Asistencial de Palencia:  

“Lo único equivocado ante una parada cardíaca es no hacer nada”

  P: “Día de la Concienciación de la Parada Cardíaca”. ¿En qué ha consistido la iniciativa? R: Ha sido el primer día europeo de esta naturaleza, para el aprendizaje del público en general sobre el modo de ayudar a recuperarse de una parada cardíaca a la persona que la ha sufrido. Este día está promovido y organizado por el Consejo Europeo de Resucitación y el Consejo Español de Resucitación. La campaña ha incidido en que no se hace nada equivocado cuando se realiza una resucitación cardiopulmonar;  lo único equivocado es no hacer nada.   P: ¿Qué se debe hacer? R: En primer lugar, comprobar que la víctima está inconsciente; esto es, que no responde a llamadas ni a pequeñas sacudidas. A continuación, valorar si respira normalmente o no lo hace, no mueve el tórax. Si está inconsciente y no respira, está en parada cardíaca. Hay que llamar al teléfono de emergencias 112 y realizar compresiones torácicas hasta que llegue al lugar la ayuda especializada de los servicios emergencias médicas. Las compresiones se realizan con las dos manos entrelazadas en el centro del pecho de la víctima, con fuerza y a una frecuencia de unas 100 veces por minuto. Hay quee intercalar dos ventilaciones boca a boca cada 30 compresiones torácicas, Se se dispone de un desfibrilador semiautomático en algún lugar próximo, hay que utilizarlo siguiendo las instrucciones que ofrece. P: ¿Y qué es lo que no hay que hacer nunca? R: Como he dicho, lo único equivocado es no hacer nada ante una parada cardiorespiratoria. Ahora bien, no se debe empezar la resucitación cardiopulmonar sin haber avisado previamente al Servicio de Emergencias 112, ni hacerla sin comprobar que la víctima está en parada cardíaca inconsciente y sin respiración o sin una respiración normal.   P: ¿Cree que son efectivas este tipo de campañas de sensibilización? R: Las recomendaciones internacionales señalan que la realización de campañas de este tipo potencia la sensibilización de la población ante este problema. Y, en efecto, los países que han mejorado los resultados de supervivencia a la parada cardíaca extra-hospitalaria han desarrollado legislaciones en las que esta formación es obligatoria en las escuelas e incluso para sacar el carnet de conducir. P: ¿Queda mucho por hacer en este terreno? R: En primer lugar, se necesita una sensibilización generalizada de la sociedad civil, que es lo que persiguen campañas como esta. Y se debe legislar de forma que se facilite la formación y la respuesta ciudadana. En 2012, el Parlamento Europeo elaboró una declaración en este sentido, poniendo el énfasis en el acceso al entrenamiento y el conocimiento de los desfibriladores. P: ¿Todos podemos realmente hacer una RCP y todos debemos aprender a hacerla? R: Todos los ciudadanos tenemos la obligación de ayudar y de actuar. Y todos deberíamos conocer las medidas básicas que se deben llevar a cabo Es un deber de humanidad y de ciudadanía. Es sencillo y hay que actuar sin temor, porque no se le puede infligir un daño mayor a una persona que morirá irremediablemente si no se interviene.