Elena Villagra

16 / 09 / 15 Publicado por:  |  Entrevistas, Noticias

Elena Villagra es conductora de ambulancia en Grupo Ambuibérica. Esta joven vallisoletana completó hace un par de años su formación como Técnico en Emergencias Sanitarias en el Centro Virgen de San Lorenzo, creado por Grupo Ambuibérica. Desde entonces, trabaja en el grupo y está destinada en el País Vasco, al frente de una ambulancia. Primero,… Leer más »

Elena Villagra es conductora de ambulancia en Grupo Ambuibérica. Esta joven vallisoletana completó hace un par de años su formación como Técnico en Emergencias Sanitarias en el Centro Virgen de San Lorenzo, creado por Grupo Ambuibérica. Desde entonces, trabaja en el grupo y está destinada en el País Vasco, al frente de una ambulancia. Primero, estuvo en Bermeo, un importante puerto pesquero vizcaíno. Ahora, está en la localidad guipuzcoana de Zarauz, también en la costa, frente al mar, un paisaje que le apasiona. P: ¿Cómo es el trabajo en un puerto de gran actividad pesquera, como es Bermeo? R: Son guardias tranquilas, pero en el momento en que nos activan, somos conscientes de la importancia del incidente. Por lo general, la gente de esta población es “muy dura”, en el sentido de que pueden pasar horas, e incluso días, sin avisarnos porque creen que el malestar que tienen “ya pasará”; ¡y eso hace que el paciente empeore en su estado! En Bermeo tenemos la UVI a 15 minutos y somos los primeros en llegar a todos los incidentes: los que debemos informar del estado del paciente y empezar a actuar sin demora, a la espera del recurso avanzado. P: Por lo general, los puertos cantábricos tienen una orografía complicada… R: Los conductores de Bermeo conocen bien la zona, así que conocen las calles por las que pueden acceder a los domicilios y, aunque a veces den un pequeño rodeo, siempre acercan la ambulancia al punto de atención. P: ¿La actividad portuaria provoca alguna atención especial? R: Son los mismos avisos, en general, aunque al tratarse de un puerto, añadimos algunos accidentes laborales, como son los incidentes con aparejos de pesca. P: ¿Ha condicionado alguna vez tu trabajo el hecho de ser mujer? R: No. No me ha resultado difícil. A mi modo de ver, es un trabajo que lo puede desempeñar tanto un hombre como una mujer. P: ¿Qué hay que hacer para ganarse a un paciente? R: Observar y escuchar. Comentarle cada paso que vayamos a dar facilita el trabajo y nos acerca al paciente. Hemos de transmitirle seguridad; hacerle entender que estamos ahí para ayudarle. Es importante mostrar que estamos preocupados por ellos y utilizar siempre un lenguaje positivo. P: ¿Cuál es tu máxima en el trabajo? R: Seguir progresando. La superación diaria. Buscar todos los días la calidad y la profesionalidad en la asistencia. P: En tu profesión, ¿Qué se debe hacer siempre y qué es lo que no se debe hacer nunca? R: ¿Qué hacer siempre?… Las rutinas generan acciones mecánicas que, una vez aprendidas, son difíciles de olvidar. Hay que estar abierto a los cambios y provocar sinergias con las distintas personas con las que estemos… ¿Y qué no hacer jamás? Caer en la dinámica de la pereza y de los malos hábitos. P: ¿Alguna anécdota que nos puedas contar? R: Una actuación en Santurtzi, a horas intempestivas, junto con un recurso enfermerizado y varias patrullas de la policía local en el domicilio. Nadie se atrevía a entrar en la cocina. ¡Después de más de una hora en el lugar, terminé revolviendo un vaso de leche con miel a fuego lento!... Hay alguna más por ahí, pero las pospondré para otra entrevista (Ríe). P: Después de estar en Bermeo has llegado a Zarauz. ¿Qué tal el nuevo destino? R: La experiencia ha sido fantástica. Es una localidad agradable, una acogedora residencia veraniega para muchas familias. Está muy bien conectada, con transporte público, lo que genera una gran afluencia de personas todos los días de la semana, sin olvidar a los peregrinos del Camino de Santiago. P: ¿Algo que te haya llamado la atención? R: Me llamó la atención la costumbre que tienen las personas que hacen surf de andar descalzas, incluso cuando no lo practican. En Zarauz no ha faltado el trabajo y ha sido muy diverso. P: De cara al futuro, ¿tienes alguna preferencia de destino? R: Después de tantos años en el interior, poder ver el mar todos los días es un regalo. Así que, preferiblemente, un destino de costa.