11 / 11 / 13 Publicado por:  |  Noticias, Simulacro

Vamos a dedicar este post a explicar cronológicamente el modo en que se desarrolla un simulacro de accidente, a la intervención de los diferentes servicios de emergencias y a los tiempos de respuesta. Vamos a hacerlo con una crónica detallada del último simulacro en que ha participado Ambuibérica.   El simulacro tuvo lugar eñ miércoles… Leer más »

Vamos a dedicar este post a explicar cronológicamente el modo en que se desarrolla un simulacro de accidente, a la intervención de los diferentes servicios de emergencias y a los tiempos de respuesta. Vamos a hacerlo con una crónica detallada del último simulacro en que ha participado Ambuibérica.   El simulacro tuvo lugar eñ miércoles 6 de noviembre, en la localidad vizcaína de Santurce. La estación de Renfe de esa población fue el escenario para la puesta en escena de un accidente ferroviario, en el que los servicios y ambulancias de Ambuibérica tuvieron una participación destacada.   La acción prevista comenzó a las 10:45h de la mañana, con la activación de los sistemas de emergencias, tras una llamada procedente de la estación alertando sobre el impacto de un tren contra la topera de la vía a su llegada a la Santurce. La llamada no informaba sobre el posible número de heridos.   En un primer momento, los servicios de seguridad del lugar, junto al Jefe de Estación y demás miembros (maquinista, revisor,…) iniciaron el protocolo de evacuación e intervención que tienen preparado para estos supuestos. Apenas un minuto después de la llamada, llegó una patrulla de la Ertzaintza, en tanto que otra patrulla de la policía municipal inició un control del tráfico en las inmediaciones, para que no se detuviese ningún vehículo y quedase así un carril completo libre para los vehículos de emergencia.   En menos de tres minutos, llegó la primera dotación sanitaria: un soporte vital básico de Ambuibérica, que presta el servicio de Emergencias de Osakidetza (servicio vasco de salud) en la base de Santurce. Al ser el primer recurso en llegar, la sanitaria del vehículo se puso el chaleco de triage y se hizo cargo de la clasificación de las víctimas en función de su gravedad, mientras que el conductor organizaba fuera de la estación la noria de evacuación y el parking para controlar la organización de los nuevos vehículos de emergencia que debían llegar.   Al cabo de unos minutos, y ya con todos los pacientes clasificados mediante las pulseras de colores que se emplean en los IMV (Incidente de Múltiples Victimas), llegó una segunda dotación sanitaria; en este caso, un Soporte Vital Enfermerizado de Emergencias de Osakidetza. Tanto el conductor como el enfermero asumieron el mando de sus correspondientes competencias y procedieron junto a la dotación del Soporte Vital Básico a valorar más a fondo, inmovilizar y dar un primer tratamiento a los heridos que así lo requerían. Durante este proceso, pudieron comprobar que uno de los viajeros permanecía atrapado dentro del tren, por lo que alertaron a los bomberos para que procedieran a la excarcelación. Varias dotaciones de bomberos colaboraron en la desencarcelación e inmovilizaron a la víctima, siguiendo las indicaciones del responsable sanitario. También prestaron asistencia de manera auxiliar al resto de heridos leves que habían sido concentrados junto a la entrada de la estación, con el objeto de facilitar el trabajo a los servicios de emergencia. Una vez inmovilizados y estabilizados los heridos que no podían salir por sus medios del tren, fueron trasladados por miembros de los distintos cuerpos de emergencias hasta una zona claramente diferenciada por lonas de colores extendidas en el suelo. Estas lonas servían para ubicar a los heridos según su gravedad, que previamente había valorado el profesional que realizó el triage mediante la asignación de una pulsera de color. En los espacios señalados por las lonas de colores, cada grupo de heridos recibió el tratamiento oportuno y se mantuvieron estables hasta que el centro coordinador indicó el destino de las personas que debían ser trasladadas por las ambulancias. Los heridos asignados al color verde, los más leves, pudieron abandonar el lugar tras recibir las indicaciones pertinentes por parte de los servicios de emergencia. Tanto los tiempos de respuesta como las actuaciones de los diferentes servicios de emergencia que participaron en el simulacro fueron bien valorados.