Andres Deza

30 / 01 / 15 Publicado por:  |  Entrevistas, Noticias

Andrés Deza Pastrián, trabajador de Grupo Ambuibérica y conductor de ambulancia en la localidad zamorana de Villalpando es el afortunado ganador del Viaje al Caribe para dos personas, sorteado ante notario el pasado 5 de enero. El premio, organizado por Grupo Ambuibérica y dirigido a sus trabajadores, es un agradecimiento al compromiso de los mismos… Leer más »

Andrés Deza Pastrián, trabajador de Grupo Ambuibérica y conductor de ambulancia en la localidad zamorana de Villalpando es el afortunado ganador del Viaje al Caribe para dos personas, sorteado ante notario el pasado 5 de enero. El premio, organizado por Grupo Ambuibérica y dirigido a sus trabajadores, es un agradecimiento al compromiso de los mismos con la empresa y una recompensa al cumplimiento de las normas y las buenas prácticas de trabajo.   El premio consiste en un viaje de una semana al Caribe para dos personas, con todos los gastos incluidos. Andrés Deza, padre de dos hijos, de 8 y 5 años, tiene previsto disfrutarlo con su mujer el próximo mes de marzo.   P: ¿Cómo recibió la noticia del premio? ¿Es la primera vez que le toca algo así? R: La noticia del premio me hizo mucha ilusión. La verdad es que somos tantos trabajadores y no pensaba que me podía tocar a mí, pero así ha sido. Me llamó el jefe de personal para darme la enhorabuena. Tengo previsto hacer el viaje con mi mujer, probablemente en marzo. Y no es la primera vez que me toca un premio: hace unos años, en el 2000, nos tocó la lotería, fue un tercer premio.   P: ¿Cuánto tiempo lleva trabajando en Ambuibérica? R: Llevo 13 años en Ambuibérica como conductor de ambulancia. Antes fui tractorista y también trabajé en la construcción. Hace 13 años, en abril, me apunté en la oficina de Zamora para optar a un puesto como conductor de ambulancia y en julio ya estaba trabajando en la empresa. Estoy encantado, la verdad.   P: ¿Cómo es el día a día de su trabajo? R: La jornada comienza sobre las 6:00 o 7:00 horas, según los servicios que tenga que realizar ese día. Normalmente, yo traslado pacientes que se han de someter a diálisis, radioterapia, consultas, rehabilitación... Cuando les dejo en destino, me puedo desplazar para prestar otro servicio antes de recogerles de vuelta a casa. El servicio suele terminar sobre las 14:30 horas aproximadamente.   P: ¿Cómo es la relación con las personas usuarias? R: La relación es muy cordial, ya que, al final, los pacientes son casi como de la familia. Yo llevo, sobre todo, gente mayor; la mayoría de los pacientes que traslado tienen más de sesenta años.   P: ¿Siempre ha realizado este tipo de servicios? R: No, antes estuve en Urgencias. Allí, el estrés es mayor: hay que estar localizable las veinticuatro horas del día y las situaciones son diferentes, aunque la gente es especialmente agradecida. Recuerdo que, en cierta ocasión, tras un servicio de urgencia, un vecino de mi pueblo me dijo que si no hubiera sido por mí, no lo cuenta.   P: Por último, ¿Cómo valora la iniciativa de la empresa de sortear un viaje entre sus trabajadores? R: Muy bien. Me parece una manera de reconocer nuestro trabajo y, a la vez, es una forma de incentivarnos. Yo estoy muy contento en la empresa: me siento valorado por la gente a la que presto mis servicios y también me siento valorado en la empresa. Y también valoro las oportunidades de formación que se nos ofrecen. De hecho, yo aprovecho toda la formación que puedo: cursos de primeros auxilios, de manejo de desfibriladores... Yo creo que es necesario aprender y reciclarse en estos temas y estaría muy bien que se les enseñaran este tipo de cosas a los niños y niñas, desde pequeños, desde los propios centros escolares, como si fuera una asignatura más. Además de las matemáticas, son temas importantes que deben aprender.